8/11/11

Off the record

Rosa Mangiarelli fue la primer fuente consultada para esta investigación. Hace unos meses atrás en el momento de la entrevista pidió no ser grabada ya que tenía ganas de contar lo que realmente pasaba sin pelos en la lengua. Sus declaraciones fueron fundamentales para comenzar el trabajo de campo ya que brindó información útil de como era la venta nocturna, de como se ejercían las coimas y de lo que piensa un comerciante cuando está vendiendo alcohol a pesar de saber que esta prohibido por la ley. Ella es dueña de un quiosco en la zona oeste de Rosario, específicamente en barrio Belgrano, Bolivia y Chubut y es el negocio por excelencia de los vecinos para para comprar alcohol los fin de semanas. Días antes de publicar la investigación accedió a que se exponga su nombre y apellido y agregó: "Espero que sirva de algo, a mi quizás me perjudiqué lo que conté pero quizás me beneficie y se pueda terminar con esta farsa".

En un clima de mucha tranquilidad, mientras atendía a algún cliente que nos interrumpía y mate de por medio, la quiosquera me recibió y me respondió cada una de las cosas que le pregunte. Se sintió relajada al decir: “Tenes claro que nosotros trabajamos para sobrevivir y que los que se llenan los bolsillos haciendo leyes de mierda son los políticos y la policía.” Después de esa declaración la entrevista comenzó a ser más sincera y estas fueron las declaraciones que se pudieron rescatar de un dialogo de casi dos horas. 


Contame un poco como fue la reacción cuando te enteraste de la normativa.
En realidad, me acuerdo que venía viendo en el noticiero desde hacía rato que se estaba discutiendo la idea de lanzar una ley, que impidiera que se venda alcohol durante la noche. Por un lado me parecía correcto porque pensaba en mis nietas que salen a bailar y siempre el barrio está lleno de pibes tomando por todos lados. Pero por otro lado no me quedaba claro si iba a cambiar la realidad una ordenanza tan insignificante y además me partía al medio. Las bebidas alcohólicas son uno de los productos que mayor ganancia te dejan y por la noche siempre te dejan algún plus, porque lo cobras una fortuna y te lo pagan igual.
Unas semanas después me entero de que ya estaba vigente la ley. Comencé a cuidarme y no vendía al principio, porque las multas eran altísimas y no me quería arriesgar. Después de un tiempo vi que todos los negocios seguían vendiendo y me largué. Te soy sincera pocas veces tuve problemas.


¿Qué tipos de problemas?
y… que me caiga la cana a querer sobornarme, porque en realidad no me hacían la multa, todo el tiempo buscaban la manera de solucionarlo y de más está decir que se arregla con plata eso. De todos modos es un gasto para mí que tampoco me conviene.


¿Les pagas coimas?
Si. Mira vos tenes claro que nosotros trabajamos para sobrevivir, como cualquier comerciante chico. Los que se llenan los bolsillos con esas leyes de mierda son los políticos y la policía. O sea, Cuando salió la ley, yo ya sabía cómo iba a ser esto. La íbamos a tener que cumplir durante un tiempo y después te iban a venir a molestar siempre para sacarte plata. Una multa nunca me hicieron, pero las coimas ya pasaron a ser un impuesto más. Te lo digo así abiertamente porque todos saben cómo es esto, para que te voy a mentir, no tiene sentido. Lo peor es que se hacen todos los boludos, cuando ven venir a la policía los clientes se hacen los distraídos o se van. Por un lado mejor, porque si no te ven en el momento en que lo estás vendiendo no hay forma de comprobar que lo estás haciendo. Pero por otro lado me jode que sean tan hipócritas, te ponen en el lugar de la delincuente y todos saben que no les puedo vender, pero si te negas te patotean o te tratan de mala manera. De todos modos tomo mis precauciones a la hora de vender y trato de que no me agarren.


¿Cómo haces para evitarlos? ¿Qué precauciones tomas?
Mira, a veces si veo que andan dando vueltas les digo q no les puedo vender y que vengan en un rato. A veces, les pido que traigan envases descartables de botellas de plástico y les pongo la cerveza ahí y así no les doy el envase. Y lo otro es que me compren lo que me compren no se pueden quedar acá en la puerta tomandolo, porque si no es lógico que se lo vendí yo.


¿Nunca tuviste problemas con alguien que se quedó igual en la puerta a pesar de tu negativa?
Si. Muchas veces, acá las cosas son más complicadas de lo que parece. Si están borrachos yo intento no venderles pero si veo que están pesados, se los doy y que se vayan. El tema es que a veces se instalan y cuando los echas, te insultan o te amenazan. Varias veces mi marido salió del negocio a echarlos con malos tratos porque no queda otra. Es más, las veces que la policía viene a pedirme plata es cuando hay alguien tomando en la puerta. Son riesgos que corro. Encima a veces vienen drogados y te la tenes que bancar. De todos modos el negocio lo cierro a las 2 los fines de semanas y a veces antes, depende el movimiento que haya. El quiosco de acá a la vuelta se queda hasta más tarde, yo no me animo por el choreo y porque si me quedo capaz que viene la policía y le tengo que pagar y se me va lo poco que gane. (Risas)


¿Por qué decís que son leyes de mierda y que enriquecen a unos pocos?
y… porque en conclusión una ordenanza como esa no soluciona el tema del alcoholismo o de la violencia, de la inseguridad y mucho menos aleja a los jóvenes del alcohol. En la adolescencia siempre queres tener todo lo prohibido, para lo mas pibes tomarse una cerveza a la noche es todo una Azaña y así se van metiendo en el consumo. Lo único que hacen con esa ley es sacarnos más dinero a los comerciantes o desde el Estado con una multa o desde los policías con coimas. Encima se meten en los bolsillos a todos los conservadores que le festejan que hagan leyes como estas, entonces saben que tienen algunos votos asegurados para las próximas elecciones. No estoy segura, pero somos uno de los pocos lugares en el mundo donde se hace esta ridiculez. Es vergonzoso lo que se hace en este país.


¿Alguna vez viste que frenen a alguien por estar consumiendo alcohol?
Noo. Es directo hacia nosotros el tema. O sea si lo consumís no pasa nada, pero si lo vendes sí. Teóricamente no se puede tomar alcohol en la vía pública, pero acá todos hacen lo que quieren. Acá y en todos lados, porque ellos nunca ven nada. Ahora, a nosotros sí nos ven, porque saben que te pueden pedir algo a cambio del silencio. 

Minutos después llegaba el momento, las heladeras estaban cargadas de botellas y la hora se aproximaba. Un viernes como cualquiera en el cual Rosa se encontraba trabajando para poder sostener económicamente a su familia, con la particularidad de que este fin de semana se había sentado a contar lo que vive de forma cotidiana. Gana dinero vendiendo bebidas alcohólicas, eso nadie lo puede negar, pero también es sometida a una situación poco agradable para cualquiera. 

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